Sunday, October 02, 2005

Diarios de bicicleta

La ciudad la he conocido más que todo en bicicleta, y aunque todavía tengo un asunto de ergonomía que resolver (el asiento ya lo compré pero necesitó una herramienta para instalarlo!), es mi más preciada compañera. Después de mucho pensarlo compré una bicicleta de montaña, dejando a un lado las bonitas y cómodas bicicletas de ciudad, por ser un poquito más versátil y más de combate. Las primeras semanas incluyeron un espectacular paseo entre el atardecer de un bosque, en un camino diseñado para bicicletas... buena decisión sin duda! sólo es que cambie ese asiento…

La ciudad está llena de bicicletas y, aunque no hay reglas estrictas sobre por donde deben transitar o qué normas deben seguir los ciclistas, el ambiente es amistoso hacia ellos. Si uno va por la calle o por el andén nadie parece molestarse, si la deja en el parqueadero de bicicletas o tirada en un poste de luz todos parecen igualmente contentos; siempre se puede tirar uno a las calles con la tranquilidad de que los carros le darán la vía de buen gusto. En resumen, nadie parece querer hacerle la vida miserable al ciclista… en las nuevas ciclorutas bogotanas se había creado una fuerte enemistad entre peatones y ciclistas, que parecían competir por un bien escaso, el espacio público. Aquí aunque comparten un mismo hábitat sin demarcación alguna, parecen convivir más tranquilamente unos y otros.

La compra obligada fue el candado, porque según dicen lo único que se roban en Ann Arbor son las bicicletas. Yo he visto varias que pernoctan semanas enteras amarradas a un mismo palo, en la mitad de la calle, y no les pasa nada… pero bueno, mejor evitarse problemas....

Aunque cargar el mercado sea un poco difícil y hablar por teléfono mientras monto me haya causado más de un buen susto, es sin duda mi querida de este mes: en buena hora este fabuloso invento. Que en Estados Unidos todo está hecho para los carros… pues sí, pero hay que dar un poco la pelea! (y en invierno que va a hacer, ah?) Mmmm, ni idea…

Me acabo de dar cuenta que la llanta de atrás está baja, espero que no pinchada… 40 dólares vale un “tune up” ( ajustarle frenos y cambios ) así que ojala esto no sea más que un desinfle temporal por exceso de uso. No parece una buena forma de comenzar la semana, y menos después de haberle dedicado toda mi página!

FOTOS: La primera es un bosque cerca a la casa (el Arboretum), y la segunda es la biblioteca de la facultad de derecho.

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