
El Tío Sam no nos ha hecho muy fácil la vida a los estudiantes internacionales con la nueva reglamentación de no darnos número de seguridad social… pero bueno, esta semana finalmente me llegó el mío. Mucho me gustaría darle gusto a Jaime con una buena historia de cómo lo conseguí pero la verdad es que encontré que había una sola opción: trabajar, con eso hay que pagar impuestos y entonces sí le hacen a uno el favor…
Bueno, y alguito de ayuda sí se requirió para eso… pero nada interesante, más que todo fue suerte y la ayudita del divino baby que está bien pendiente de este servidor. En cualquier caso, asunto solucionado, ahora a arreglar varias vueltas con el bendito numerito…

1 comment:
Post a Comment