La comida: entiéndase por esto chilaquiles, tacos, flautas, pozole, gorditas, agua de jamaica y de horchata, granadas, tunas, carne deshebrada, huitlacoche, nopalitos y chiles. Y todo lo demás que se les pueda ocurrir, incluido el pollo asado, entacado y bien picoso. Para bajarlo una cerveza Indio o una bandera. Con el tiempo le toma uno el gusto, también con el tiempo comienza uno a sentir los efectos de la nueva
dieta. Guanajuato: un pueblo encantado, empotrado sin mucha bulla en la mitad de México. Declarada capital Cervantina de América ????, y atravesada por decenas de túneles que conectan sus lomas llenas de casas de múltiples colores. Calles empinadas de una sola vía que desembocan en esos mismos túneles que sirven además de parqueadero, y en una ciudad que se jacta de no tener semáforo alguno. Ciudad de las famosas momias de Guanajuato, que corresponden a los cadáveres perfectamente conservados de aquellos guanajuatenses cuyos familiares no pagan juiciosamente su derecho a cripta. Allá si toca cuidar bien a la familia, si no pa’l museo. Y en medio de todo esto una preciosa casa de huéspedes y una universidad de mucho prestigio en México.
. Y a diez pesos mexicanos el CD… de locos.
Acapulco: Porque por más que los mejicanos digan que está caído sigue teniendo su encanto. Su playa larga, llena de hoteles que se resisten a dejar de ser de lujo, su barco-discoteca que no provoca pero se llena cada noche, y por supuesto los famosos clavadistas. Un ritual que se repite día tras día. Espectacular como caen, un poco pendejo el drama que simulan, muy mexicano el ritual de la virgen y muy mexicano que aún con la última gota de agua escurriéndoles son los mismos clavadistas los que a la salida esperan al público para sus merecidas propinas. Bonito. Y además el pago incluye una cerveza. Que más.

Y claro, lo sabroso que es pasear en Español, dónde todo transeúnte es guía y todo desconocido un posible historiador. Buen paseo, en inmejorable compañía. Quedó faltando mucho, eso sí, México es enorme. Dos, tres meses cuando mínimo, y eso para dar la vuelta al trote. Carajo, cuando será que habrá tiempo para volver.

1 comment:
Jejeje....sip, México es eso y mucho más....pero carajo si vale la pena conocerlo.
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